Un baldecillo tímido tenía
20 litros de menjunje endiablado
En un rejunte bastante improvisado
Despistado nuestro baldecillo
Por un cañito perdía y perdía
Mientras el vulgo más pedía y pedía
La felicidad se exaltaba
El Baldecillo suspirando mesura profesaba
Pero nadie a él lo escuchaba
Ya entrada la madrugada
Y con cabezas bastante perturbadas
Las críticas al Baldecillo resonaban
Librado ya del brebaje de marras
Coraje tomó el Baldecillo
Escuchándose desde lo profundo
`Este brebaje puro no has de tomar
A menos que en el suelo quieras acabar
Tu mente nada recordar y mucho en la mañana retumbar´
Angustiado el Baldecillo descansaba
Ya que tarde su mensaje llegaba
Y en los brazos de Morfeo los atenienses descansaban
jueves, 29 de abril de 2010
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