viernes, 28 de mayo de 2010

El amor en los tiempos del cólico

El amor en los tiempos del cólico

El único amor puro y verdadero que he tenido en mi vida es un amor de verano que duró 2 meses y me marcó por el resto de mi vida. Tengo tan idealizado ese recuerdo que a estas alturas del partido es casi imposible que cualquier otra situación se le compare lo que me lleva a pensar que esto ya es más que un recuerdo, pero también un problema psicológico . Y cuando logro abstraerme de la vorágine mental que me succiona puedo retornar ligeramente a la calma y pensar ¿Qué huachafada es esta de un amor puro y verdadero? ¿alguien tiene una idea?

Tratando de dar una respuesta pragmática a cómo llegué a esa sensación tendría que contestar: ‘es que mi cerebro estaba engañado con la ilusión de otra persona y por ende no tuvo tiempo de fantasear en demasía con la persona que finalmente terminó siendo de la que me enamoré. Esta última tomó la iniciativa, cosa que adoro en las mujeres, y caí redondo sin darme casi cuenta y en el lapso de 3 días’

Enredado… lo sé.

Es que al final de cada día me convenzo más que el único responsable de complicar las cosas en este lugar soy Yo. El resto sale (una buena parte) conoce gente, se llaman por teléfono, salen a algún lado, se ilusionan, vuelven a salir, se toman 3 tragos y terminan haciendo algo. Este algo ya depende de qué clase de tórtolos se hayan juntado ya que puede pasar de una cándida tomada de mano y el posterior rubor, hasta un desayuno 3 días después viéndole los ojos y preguntando ¿de dónde saliste? Mientras le sigues la silueta de su cintura con tu dedo índice echados sobre la cama deshecha luego de 3 días de vida al estilo sexo-dormir-sexo-dormir-comer-dormir-sexo.

Mi psicóloga me decía que Yo era el único paciente al que le recomendaba portarse [bastante] mal y que no pensara en nada y sólo haga. Carajo ¡es casi carte blanche para ser un mono con metralleta! pero en verdad ella sabía que pese a cualquier esfuerzo que pudiese hacer siempre la cordura primaría. Me refiero que si hubiese podido controlar mi ansiedad todos estos años, tranquilamente hubiese tenido 243 enamoradas fugaces de mes y medio con terminada por teléfono o en estas épocas más modernas por facebook o Twitter

Disortis is no longer in a relationship

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Ex ¿y esto mi amor?

Disortis Ya fuiste… ¡Siguiente!

Ojo que no lo digo por el hecho de ser un picaflor sino que hubiese estado con todas y cada una de las mujeres que me hubiesen atraído físicamente sin importarme mucho lo que hubiese habido en el fondo… patético, pero verdadero. Por eso es que es tan jodido definir que coño es el amor ya que cada persona tiene gustos, necesidades y formas diferentes de ver las cosas. Mientras que tal vez alguno esté contento con la mujer que le cría los hijos (hablo en masculino, pero aplica de manera unisex) otro querrá aquella que paga las cuentas o la otra que es un trofeo andante sin importar que lo esté llevando a la quiebra y al primer sobregiro esta se larga con el gerente del banco que autorizó el sobregiro en la cuenta.

Es muy jodido y no deben haber dos gustos iguales. Mientras tanto, los simples mortales como el que escribe se rompe la cabeza tratando de definir qué es lo que le gusta a uno, en orden de prioridad para colmo, cosa que pueda discernir entre la paleta de opciones que existen en la ciudad. Pero… ¿y dónde quedó el amor a primera vista?

Asuu ¿de dónde salió este?

Y sí, potencial de locura debe haber en todo el mundo y la mía se materializa en un ser ingenuo que cree, perdón está totalmente seguro y sin atisbo de duda alguna, que allá afuera hay una persona que cumplirá con todas las cosas que creo querer y todas aquellas que no sé que quiero, pero voy a querer después. Así de confiado.

Lógicamente no apuesten por mi en el juego de la vida ya que llevo como 9 años soltero, y a mucha honra, con algún error involuntario al caer en las garras de alguna susodicha, más desesperada que madre en velorio, para casarse. Entonces los humanos simplemente eligen alguna de las cualidades que están arriba en su lista y cuando alguien la cumple, aceptan que nadie es perfecto y deciden, o les deciden, que están con pareja.

¿Cómo? ¿Así noma'?

Aunque sea difícil de creer sucede, si no me creen les cuento la que tiene Stewart para encontrar el amor ideal.

Este tío es un bastardo inglés (todos los son por naturaleza y con mucho cariño lo digo) muy buena gente, pero también perteneciente a un planeta diferente… Las islas Británicas. Alcohólico consumado, entrabas a su cuarto para despertarlo de la mona de la noche anterior y lo único que encontrabas en el piso de su cuarto eran botellas de vodka a medio consumir desparramadas por todo el piso. Cualquier limeño incauto como el que escribe pensaría que Abimael Guzmán andaba libre y allí se ponían las velas al momento del apagón, pero no, la joya esta se tomaba un cuarto de botella como quién se llena el buche de enjuague bucal y sale para ver ‘qué nos ofrece la noche’.

Normalmente se lo veía en las reuniones hasta que su estado alcoholico no le permitía ser bípedo o alguna susodicha lo secuestraba para el que les dije. Como comprenderán esto significaba que literalmente este señor se encontraba apto para cualquier cosa y no debiera sorprendernos que en alguna ocasión se hubiese dado con la sorpresa que al desvestir a la 'dama' que estaba cortejando (o se lo estaba bricheando) esta no fuese 'tan' dama sino más bien un caballero deseoso de caricias masculinas y que nuestro personaje no hubiese tenido ningún reparo en complacer los más profundos deseos de la señorita sorpresa con la simple excusa que hueco es hueco y con la borrechura (esa tan conocida mezcla de borrachera con arrechura) que tenía es imposible diferenciar una cosa de otra

La verdad que si fuese su mama le amarro un condón de castidad al momento del beso de despedida deseándole la mejor de las suertes para la noche venidera.

El asunto es que Stewart no tenía bandera ni sobriedad para distinguir cosa alguna y era muy frecuente verlo con personas del sexo femenino sin afinidad con el espejo. Pero un día si excedió cualquier límite que hubiese podido imaginar y no me quedó más remedio que preguntarle cómo hacía para tener tamaño estómago ante tamaña afrenta al termino 'belleza' y más aún siguiendo este patrón de vida como era posible para él enamorarse.

Este muy suelto de huesos me dijo:

-Mi objetivo cuando salgo en las noches es muy sencillo: Alcoholizarme hasta perder el conocimiento

-¡Asu! ¿nada más?

-Yep. Yo salgo a tomar y a pasarlo bien con mis amigos y si por una de esas casualidades de la vida una mujer se fija en mi y terminamos teniendo sexo, bueno entonces esa ¡ha sido una noche perfecta!

-Carajo ¡que fácil suena! Pero ¿cómo haces para enamorarte entonces?

-Uyy mi amigo, eso es más sencillo. Cada vez que me acuesto con una mujer tengo mucho cuidado en dejar media botella de vodka en la mesa de noche. Cuando me despierto la mañana siguiente me fijo si es que estoy acompañado ya que probablemente no me acuerde que hice la noche anterior. Si volteo y no me gusta lo que veo, cojo la botella de vodka y me la acabo de un porrazo… créeme que después de 20 segundos a la mujer la vuelvo a ver igual de bonita que la vi la noche anterior y me motivó a llevármela a la cama

-ahhh ok

-Pero si por el contrario volteo y me gusta lo que veo… ¡Ohh mi Dios encontré el amor!

Al parecer la vida es muy sencilla, somos nosotros los que la complicamos…

domingo, 23 de mayo de 2010

86

En un restaurante no se puede perder mucho tiempo cuando la sala está llena y los platos tienen que salir todos juntos y en orden a la vez. Por eso apenas se acaba una de las opciones del menú, el Cheff grita 86 en la cocina para determinado plato y listo: el 86 se repite cada vez que un mesero lo pide hasta que ya todos estan enterados: esa webada no hay.

Muchas veces en reuniones y juergas nos pasa que los planes no salen como uno los tenía pensado y al final tiene que ver la manera de hacer llegar el mensaje a todo el grupo de amigos dejando en claro que ‘en 5 minutos nos largamos’, pero sin ofender a los que nos invitaron o en todo caso que no se enteren las personas que no queremos que nos acompañen al siguiente lugar elegido… y aquí es donde entra a tallar el famoso 86.

Un sencillo ‘gente 86’ y ya todos automáticamente saben que de ese lugar nos vamos y hay que estar atento a la salida caleta para no crear tanta consternación o levantar suspicacias. Y de empezar a usarse allí ya el código se extendió para una serie de situaciones en las cuales no estaba pensado al inicio, pero que de todas formas se necesita un cambio, un término o la no continuación de algo.

Y me acaba de pasar un 86 bastante tonto en vista de la experiencia que creo tener después de años de andar dando la vuelta.

Resumiendo una historia de varios capítulos y semanas la cosa es que durante el carnaval de barranco volvía a ver a esta amiga y me enamoré de la manera como se divirtió además de la belleza marcada que tiene. La contacté por el Facebook y terminamos saliendo en un plan que llevo a otro y al final nos hizo decir: ¡que paja! quiero verte de nuevo. Pero mientras que su ‘quiero verte de nuevo involucraba haberla pasado muy bien y estar sorprendida conmigo, el mio pasaba por ‘que rica eres, te la quiero meter’ lo que nubla cualquier capacidad de ver más allá de esa belleza exterior y conocer a la persona a la cual le estaria dedicando mucho de mi tiempo cerebral.

Y yo, como siempre, dejé que las ideas erupcionen y empiecen a elucubrar como sería si, o que haría en caso de, o va a pasar esto de una manera al punto en que la ansiedad ya tomaba posesión de mi ser.

Y todos sabemos que eso nunca lleva a nada muy bueno…

Este es un claro ejemplo de la manera idiota con que encaro mis relaciones personales. Me creo director de casting en esta película llamada mi vida. Ando buscando a esa actriz que calze perfectamente con mi papel de protagonista principal, pero mi formación es demasiado Hollywoodense y la heroína debe ser hermosa como primer requisito y luego tener todas las otras cualidades que hacen a una mujer hermosa desde le punto de vista interior: seguridad, independencia, metas claras, confianza en sí misma, etc.

Tranquilamente este post podría llamarse 'Mi versión del castigo de Sísifo'. Y es que buscar como factor preponderante la belleza física en una pareja significa que muchas veces me encasille en un cierto patrón de personas las cuales en esta ciudad (Lima) muchas veces vienen con una actitud que es bastante opuesta a la que considero ideal como pareja, como persona, como miembro de una sociedad.

Y no hago más que darme contra la pared al no encontrarla aún cuando encontrar esto es más complicado que sacarse el boleto ganador de la lotería. Ya lo dijo Robert Nesta: 'When we bend them new corners, You make me feel like a sweepstakes winner'. Al final no estoy conociendo a las personas en realidad sino que espero que las personas se amolden a este personaje previamente diseñado por mi para lo que sólo necesito alguien que lo interprete y con ciertas características físicas. Las actrices no tienen vela en este entierro y sus agregados estan totalmente fuera de lugar bajo mi dirección.

El viernes sucedió la culminación de algo inevitable cuando usas estos patrones para conocer personas. Ella estaba en una fiesta de un muy buen amigo suyo en un local barranquino y me mandó un mensaje indagando dónde estaba Yo. La fiesta en la que Yo estaba, era una en la cual me sentía invitado en todo sentido ya que no conocía a nadie y todos los presentes se conocían entre ellos. Igual era lo suficientemente grande como para que esto no se notara, pero estando sólo con una amiga sentía que era ajeno a la celebración. Ella llegó con una tropa de dos amigas de las cuales una de ellas siempre me ha dado la impresión de querer estar siempre en donde revienta el cohete, pero sin ningún interés más allá del mundano.

Nota de redaccion: ¿no hay un dicho que dice que Dios l@s hace y ell@s se juntan? ¿Por qué entonces si sé que ella para con esta persona, no me doy cuenta que hay casi un 100% de posibilidades de que ella sea del mismo tipo? Hay veces que me sorprendo con lo ingenuo que puedo ser y con el nivel de engaño personal que puedo tolerar simplemente porque una mujer me parece atractiva y quiero adorarla en la cama. Es que me es muy difícil negar que una mujer hermosa y con un cuerpo deseable es un Disneylandia para cualquier adulto sexualmente activo.

'Tienes un cuerpo que me hace sentir en Disneylandia'

El asunto es que desde el inicio empezaron los problemas. Ninguna quería pagar la colaboración que se pedía en la puerta pro fondos la exposición de alguno de los artistas presentes en la fiesta y de los cuales Yo era amigo de uno. Negocié una tarifa que me parecía perfecta: por 10 soles entran las 3, pero aún así¡no querían pagar 3 soles por persona! Increíble

Pague Yo, pero sin saberlo ya estaba saboreando mi primer trago amargo de la noche.

Nunca congeniamos en el baile y siempre hubo esa sensación de si ella quería bailar conmigo de manera bastante desenfadada sin importarle el resto o en verdad estábamos bailando en grupo. No entendía la presencia de sus amigas allí (¿no es requisito de ser independiente poder ir a donde quiera uno sin la necesidad de llevar siempre tropa de respaldo?), pero lo cierto es que cuando intentaba sacarle algún tema de conversación lo único que atinaba a decir es que estaba ‘zampadaza’.

También ¿Quién me manda a conversar cuando ya esta todo el pescado vendido? Haciendo una suerte de pre conclusión creo que al final del día lo que me jode es el hecho de no poder concluir los planes y por ende no salirme con la mía. Al final ella se aburrió después de 3 canciones y empezó a hacer llamadas para irse a la juerga anterior. Llegó su amigo, el que estaba celebrando su cumpleaños, y se esfumó de la fiesta sin decir chau, sin decir ¿no quieres venir con nosotros? Sin decir nada…

Y eso es una mala crianza bien pendeja

No me acordaba de esto la verdad y mi lamento iba mas por el caprichito de no tener mi chupete, pero hago memoria y pienso que Yo nunca hubiese actuado así. Si bien de hecho puedo haber dejado una juerga para encontrarme con otra persona, no creo que hubiese llevado a 2 ó 3 conmigo ni tampoco me hubiese ido sin despedirme de la persona a la cual supuestamente había ido a encontrarme.

Al final y luego de un día terrible de angustia decidí que esta webona era un 86 hecho y derecho y que no valía la pena perder más el tiempo con la susodicha.

jueves, 29 de abril de 2010

El Baldecillo

Un baldecillo tímido tenía
20 litros de menjunje endiablado
En un rejunte bastante improvisado

Despistado nuestro baldecillo
Por un cañito perdía y perdía
Mientras el vulgo más pedía y pedía

La felicidad se exaltaba
El Baldecillo suspirando mesura profesaba
Pero nadie a él lo escuchaba

Ya entrada la madrugada
Y con cabezas bastante perturbadas
Las críticas al Baldecillo resonaban

Librado ya del brebaje de marras
Coraje tomó el Baldecillo
Escuchándose desde lo profundo

`Este brebaje puro no has de tomar
A menos que en el suelo quieras acabar
Tu mente nada recordar y mucho en la mañana retumbar´

Angustiado el Baldecillo descansaba
Ya que tarde su mensaje llegaba
Y en los brazos de Morfeo los atenienses descansaban

viernes, 12 de marzo de 2010

El 20 pingas

Este 'post' nace al querer recordar un 'posteo' que hice hace un culo de tiempo en una comunidad limeña racista y chismosa que su sólo propósito era pasarse datos de quiénes eran las webonas perras de la ciudad... así de patético aunque no lo crean. Al blog lo 'hackeó' el hermano de una de las susodichas nombradas en dicha comunidad y catalogada como 'ligera de cascos' a lo cual el hermano no aguantó dicha afrenta y decidió borrar la mierda.

Sencillamente la gente de por acá, y sobre todo en ciertos círculos sociales, no se da cuenta que el día en que dejen de catalogar a las mujeres como rabaleras por el simple hecho de querer meterse un buen polvo con el primero que se les venga en gana, ese día será glorioso no sólo para ellas sino, y tal vez sobre todo, para nosotros los hombres. ¿Qué no entienden todavía que donde se divierten las mujeres los hombres se divierten por defecto?

Cuántas veces habré visto webonas que incluso jurarían ser vírgenes hasta el matricidio y apenas se van de viaje desatan la furia y los bajos instintos que tod@s llevamos dentro, pero que no todos reprimimos.

Cuántas mujeres estan desnudas en tu cama, a punto de meterse un polvo, y sienten la imperiosa necesidad de excusar el acto diciendo que ellas 'normalmente no hacen esto' y que 'no saben lo que están haciendo' como si estuviesen tomadas por el espíritu de Venus y actuasen en contra de su voluntad, pero ni bien se van a dormir sacan el cepillo de dientes y se ponen el piyama que llevan en la cartera.

Varias.

Lo peor de todo es cuando ambos saben lo que están haciendo, pero no te catalogan como carne de cañón o material disponible por el hecho que eres parte de aquella tacha social de la que prefieren no pensar y eligen concientemente reprimir sus instintos y no hacer nada... ¿o será que soy muy feo? Conozco una amiga que viaja periódicamente con este fin. Cuando le pregunto que por qué no encuentra algún lugar en una ciudad de 8 millones de habitantes para hacer exactamente lo mismo sin tener que planear un viaje de 10 días, me mira como si fuese del planeta NIX6849GL9 al costado del pulsar G69

Pero este no era el punto. Mientras veo un clip porno me acuerdo que hace años fuimos con dos patas a Los Ángeles a visitar a un amigo que vivía por allá de ilegal. Nos hospedamos en un motel al costado de uno de los tantos highways de acceso a L.A. La cosa es que compartíamos habitación y todas las noches se armaban unas juergas buenazas en el restaurante en donde pagabas USD 10 y tomabas toda la cerveza que querías de un 'kegg' y lo mejor de todo... nadie pedía el famoso 'I.D.' para chupar. Y es que en verdad tenían que ver lo falsos que se veían nuestro brevetes caseros luego de que en Azángaro nos metieran la rata hasta al fondo con el típico 'dame la inicial y ahorita te traigo el documento' .... Nunca más lo vimos al hijodeputa.

Y así andábamos de noche en noche chupando cerveza hasta el cansancio y tratando de coquetear con las primeras fronterizas que se nos cruzaran sin mayor éxito que el de embriagarnos hasta el inconsciente y tener que cargarnos mutuamente entre 3 para llegar a nuestro temporal aposento. Para tragedia de mi madre, me acuerdo que una noche nos cruzamos con un grupo de irlandeses que andaban jugando uno de esos juegos de dados para tomar. Con el famoso Doctor nos miramos y pedimos para jugar y ver que tan bravos eran estos fronterizos y si la fama que les precedía era cierta.

Bueno la fama es verdad ya que chuparon hasta que literalmente no podían estar más en el lugar... ¡sentados! Nosotros tratábamos de mantener la mirada sobria hasta el momento en que se fueron y literalmente nos caímos al piso. Carajo me acuerdo y me río.

En una versión bastante inmadura, y auto destructiva, de mi persona puedo decir con orgullo que dejamos el nombre del país bien en alto.

Una mañana nos enteramos que el restaurante iba a estar cerrado durante todo el día ya que iban a filmar una película en las instalaciones. Al despertarnos con una resaca de los mil demonios vimos que efectivamente todo el restaurante estaba tapado con unas cortinas negras y había dos camiones con equipos en la puerta. Corría el rumor, como reguero de pólvora, que lo que estaban filmando era una de esas películas de playboy y ya se podrán imaginar a la sarta de sapazos tratando de ganarse con la primer calata que pudiesen.

La seguridad fue dura en el día y aunque se hicieron muchas escenas exteriores, no aparecía ni media calata en el horizonte. Por el nivel de las señoritas protagonistas del film comenzaron a surgir ciertas dudas si efectivamente Hugh Hefner estaba detrás de todo este asunto.

A la hora de la cena nos hiceron dar la vuelta al restaurante y pasar a la parte posterior en donde se encontraba la parrilla. Las mesas estaban junto a una de las ventanas del salón y así de improviso y sin señal alguna se empezaron a escuchar unos gemidos como si a una cristiana la estuvieran torturando en la santa inquisición. Viéndose totalmente colmado el de seguridad con la treintena de galifardos que no podían más con la arrechura, el tipo se hizo de la vista gorda y la gente trepaba por las ventanas para quitar las telas negras y poderse ganar con alguito... y carajo que nos ganamos.

Al final terminé viendo dos escenas de sexo real en una película pornográfica más una escena en la que sólo gemían y gesticulaban para la cámara. Aparte, el director se la pasaba puteando y quejándose que la actriz estelar era del este europeo y no entendía ni pizca de inglés por lo que así no se podía hacer una película de nivel.... claaaaro ese debe ser el motivo por el cual no se hace un pela de nivel (¿?). A este creo que no le contaron que no puede postular al Oscar.

El de seguridad terminó pasando el libreto de la película en que, literalmente, habían partes que decían:

Mike: oohohohohohohoh

Milena: ahahahahahaha

¡Ahhhhh! ahooooora entiendo el griterío cuando le estaban dando a Milena encima de la mesada de la cocina en donde me serviría al día siguiente el desayuno. Es que si no estuviese en el libreto probablmente se olvidarían los textos...

Al final incluso salieron los actores (que según un conocido mío bastante entendido en el tema resulta que era uno famoso: Randy Spears) a firmar autógrafos y tomarse fotos con la muchachada. Como todos nos habíamos quedado con un pedazo de libreto la envidia de todo púber ponía en el papel:

'Man You were great banging those 10 chicks!'

Gracias... no me acuerdo... ¿colgaron fotos en facebook?

Lo gracioso fue cuando la actriz, una rubia MUY llamativa, salió a repartir besos y firmar el papel. Ella puso en el mío:

'Loved having your great big cock in my wet pussy'

¡Uyy que lindo! como para llevárselo a la suegra

Pero luego de haber visto como el broder se venía en su cara y ella simplemente pedía un tissue (¡recién!) 5 minutos después que el director gritó 'corten', comprenderán el recelo de despedirme de ella con un beso en la mejía.

'No gracias con el autógrafo es suficiente'

La cosa fue que la fiesta de aquella noche, logicamente, tenía a todos los participantes medios arriolas. Parado en la cola del baño una gringa se me para atrás y me pregunta que si soy latino. Es gracioso, pero sinceramente a muchos estadounidenses les importa un pito lo que hay debajo de la raya en donde termina Texas. Literalmente creen que todo allá abajo es 'Latino land' y en donde el español lo enseñaron en la época de Pedro Picapiedra y es por eso que lo hablamos tan bien. Resulta que la gringa era media amante del español pese a no hablarlo ni un carajo. Me empezó a gilear y terminamos tomándonos unas cervezas con mis amigos, pero al ver que en verdad lo que la señorita buscaba era algo un poco más profundo, le ofrecí al poco rato irnos para mi habitación.

Nos vemos gente... favor no joder.

Pero siempre tan bestia como los que me conocen, me olvidé de llevar la llave por lo que tuve que hacerla subir por la ventana para que me abra la puerta de mi cuarto... ¡que tal conchan! genial. En serio la mujer no entendía mucho lo que estaba pasando cuando le quería explicar que éramos 3 compartiendo una habitación y que la llave la tenía uno de mis amigos que estaban en el bar y por eso la tenía que cargar para que entre por la ventana y me abra la puerta. Para ella este nivel de hacinamiento era 'sooo latino' que era muy 'funny' y aceptó gustosa.

Ya ya mamita sube nomás.

Una vez dentro empezó el campeonato de frontón con paleteos que iban y venían en increscendo. Nos empezamos a desvestir y quedé en calzoncillos y ella en calzón. Dentro del clásico preámbulo a la penetración empecé a jugar con su clítoris introduciendo mi dedo medio en su vagina a lo que ella aceptaba muy gustosa... y más gustosa... y más gustosa... y mucho más gustosa... y recontra gustosa...

Hasta que se vino en mi mano...

No sólo debe haber sido la primera vez que estaba con una mujer que eyaculara tan copiosamente sino que de manera tan rápida. '¡Genial!' me dije para mi mismo ya que si es multiorgásmica nos la pasaremos un buen rato por acá... ¡y bien que lo necesitaba!

Pero muy a mi sorpresa una vez terminado el carnaval fue como si de improvisto le cortaran el envión y en su lugar la reemplazaran con MDMA puro. La mujer se volvió una mazamorra y se acaramelaba junto a mi buscando un cariño y caricias que no tenía ningún deseo de dar en ese momento. Le seguí el juego exactamente 5 segundos y volví a lo mío que era ver la manera de penetrarla ahora que ella ya estaba encaminada según Yo.

Comencé a quitarme el calzoncillo, pero ella a manera de juego no me lo dejaba quitar. Me agarraba la mano y me decía que un ratito, que ella estaba bien y quería disfrutar el momento...

'¿Cuál momento mamita? ¡Veeeeen para acá!'

Y de vuelta la matraca del calzoncillo y no dejármelo quitar.

El primer minuto y medio de este vaivén sinceramente creí que era algún tipo de juego en el que la estábamos pasando bien y era todo un buen preámbulo a una noche de sexo desenfrenado y libidinoso con telón perfecto de 'one night stand', pero a medida que mi calentura arreciaba y se transformaba en frustración, corté con la politiquería de cancha blanda, la miré a los ojos fijamente y le dije:

-Escúchame un ratito. Me estás dando la seria impresión de que no quieres tener sexo, léase te penetre, después que te has venido [N.R.: traducido del inglés]

-Es que la verdad no estoy muy segura de lo que estamos haciendo- contestó la conchuda

-What! (literalmente) the fuck are you talking about? o sea a ver si te entiendo bien: te metiste por la ventana de mi habitación después de que me dijiste que querías venir al cuarto conmigo; nos calateamos al punto de estar dentro de mi cama y con mi índice y dedo medio en el camino a tus trompas de Falopio y ahora me vienes a decir que no estás segura???!!!! ¿De qué coño estas hablando mujer?- ya con un tono de voz ligeramente elevado

-Es que estoy teniendo segundos pensamientos ya que, ¿sabías? soy casada con un cubano que es narcotraficante y vivimos en Hawái

-Mira me importa un carajo de donde sea tu pareja y cual es su rubro profesional. Menos me importa si eres casada o no ya que técnicamente es un asunto tuyo. Lo que si me importa es que con toda la concha del mundo te vienes en mi mano y luego me dices que ya no quieres tener sexo porque estas satisfecha. En verdad te puedes ir a la mierda

-No te pongas así, en serio la estoy pasando muy bien

(¡uuyyyyyyy no puedo creer que dijo esto esta hija de puta!) Mirándola a los ojos muy seriamente le pregunté:

-Si te entiendo correctamente lo que me estas tratando de decir es que ya no quieres tener sexo esta noche y por ende no vamos a terminar lo que empezamos

-(creo haber visto una sonrisa por allí que decía 'jojo Yo sí terminé') Sí

-Fuera

-¿Qué?

-FU E RA

-What do you mean?

-¡Que te largues ahorita mismo de mi cuarto!

Y procedí a agarrarla de la mano y de forma cortés, pero firme, sacarla de la cama y botarla de la habitación en calzón y sin sostén. Acto seguido le tiré el jean y el resto de su ropa por la puerta y metí un portazo que casi me vuelo las ventanas junto con el marco de la puerta.

Lógicamente en ese momento lo único que quedaba por hacer era irme a correr la paja al baño, pero justo entraron mis amigos que no podían creer lo que acababan de ver. Según ellos, venían caminando por el pasadizo cuando vieron que la puerta se abrió, salió una gringa calata y luego le cayó un pantalón en la cara y el resto de cachivaches.

-Me importa un pincho lo que vieron y déjenme correrme la paja tranquilo por amor a Dios.

Ahora que me pongo a pensar, debe haber sido bien gracioso ver la escena desde una tercera persona.

Días más tarde la gringa se me acercó en el lobby del motel/hostal y me pidió disculpas por lo que había pasado. Me preguntó si estaba enojado y le contesté que no, pero que debería tener cuidado ya que no todos los hombres aceptan llevar una situación sexual hasta tal limite y verse frustrados en su objetivo. Existen muchos que no frenarán cuando les dicen que NO en esa circunstancia. Desde mi punto de vista, y me sabrán disculpar todas las feministas, una mujer es cómplice si es violada en una circunstancia como esa. Ojo, sigue siendo violación que tiene que ser penada con el máximo castigo, pero coño que estabas al limite tía.

Años más tarde y chacoteando con unos amigos les conté la historia y no viendo el lado aventuresco que veo Yo me dijeron que el motivo por el cual la flaca no atracó es que cuando vio el tamaño de mi artefacto (a.k.a. mi pene) se decidió que la noche estaba ya más que realizada y nada mejor podría ocurrir con mi equipamiento. Por ende mejor hacerse la cojuda casada y apelar a las buenas intenciones del caballero de turno

Bueno te ganaste una botada de cuarto... y yo un apodo que da título a esta historia.

Encontrando el tono sepia

Ayer cuando bajé para tomar el taxi, me sorprendió que el taxista se baje para ayudarme con la puerta y en todo el proceso de subida al auto. No es usual que un chofer de taxi de un servicio tan bueno.

Pero esto no es lo que estaba en mi cabeza. Allí era la primavera de una sensación ‘estoy saliendo a la apurada’ y todo el florecimiento que esa línea de pensamiento te puede dejar en la mente. Los supuestos, las hipótesis, los ‘pero qué si…’ o ‘tal vez…’. Más como un reflejo que como un pensamiento, apreté el botón de ‘apagar’ y me alegré al final de estar saliendo sin haber ‘terminado’ la velada. Muy probablemente la conversación hubiese sido llevada por rumbos de la verborragia con una persona arrepintiéndose terriblemente de la falta de coherencia que tenía su punto de vista, la falta de convicción en lo que decía, lo apresurado de las palabras y la otra mirando con vergüenza ajena y deseando que esto pare de manera inmediata. Por suerte en el ínterin conversamos de otras cosas que sin querer queriendo hicieron que la idiotez se dispersara…

Pero como pocas veces en mi vida no tenía ganas de pensar. La película de Goddard me había dejado con una sensación de fugacidad, de algo etéreo sin trascendencia, pero a la vez queriendo repetir la experiencia con un lapicero en la mano y anotando cada uno de los diálogos entre los personajes. Es una de esas películas en las cuales retrocedes más de una vez y en la que la pausa no necesariamente es para ir al baño.

Me senté en el taxi y luego de todo el acomodo de muletas, yeso y trasero no quería entrar en conversaciones de ningún tipo. Sólo atiné a balbucear de manera injusta:

-Conoce La Molina
-Sí
-Conoce el concejo
-Sí
-Conoce el colegio Villa María
-Sí
-Vamos

El falso silencio del motor era demasiado monótono como para evitar que mi mente rebuscara entre todas esas flores. Necesitaba ayuda. La radio estaba prendida, pero con muy poco volumen, y le pedí permiso al chofer para subirlo hasta apaciguar mis preguntas silenciosas. ‘Claro’ me dijo y para sorpresa mía venía escuchando una estación de música clásica.

Y fue como cambiar de filtro. Ya no era de noche sino que todo tenía un tinte sepia proveniente de los focos de yodo del alumbrado público. Noté inmediatamente que las pistas estaban vacías, que probablemente éramos de los pocos autos circulando por esas horas en una ciudad de 9 millones de habitantes y me invadió una sensación de tranquilidad. Es como si viendo la ciudad vacía fuese la única manera de entender como alguien quisiera vivir en la locura que desatamos durante el día; las bocinas, los casi accidentes constantes entre peatones y choferes, entre choferes y choferes, los insultos, la basura, la gente orinando en las calles, el nulo respeto por el prójimo que se practica en esta ciudad.

Pero había una frase que no podía apagar. Una frase que se me pegó desde el momento en que la leí y que para mi fue una luz ámbar muy grande indicando que es hora de apretar el freno o acelerar de manera escapatoria. ¿Qué significa ‘no la cagues’? ¿Qué es cagarla? ¿No funciona acaso que los sentimientos son efímeros y actuamos como niños saltando bajo un globo dando manotazos a la cuerda para que no se nos escape? ¿Incluso en el borde del acantilado seguimos dando los saltos? ¿No es una carrera acaso a ver quién llega antes a la sensación?

Tantas preguntas, tanta ansiedad…

No tengo apuro, no tengo búsqueda de algo concreto salvo conocer gente afín. Tan livianamente sencillo como eso. Tan tranquilizante.

Y súbitamente el peso se esfumó y pude disfrutar las tranquilidades del camino, y mi mente, en ese tono sepia que pintaba la noche limeña.

sábado, 20 de febrero de 2010

Dreadlocks the time is now

Por alguno de esos motivos que son extraños, y la verdad no entiendo todavía por qué suceden, hoy venía caminando hacia la oficina y me acordé de Mindy. ¿Será su cumpleaños? ¿Qué estará haciendo que nuestras energías se conectaron de nuevo en lados tan distantes del planeta?

Hace unos años ella fue colega mía en uno de los tantos trabajos que he tenido. Desde un primer momento me llamó la atención por lo calmada y seria que era para hacer las labores. No importaba cuán dramática podía ser una situación, y créanme que ese lugar era una locura, ella siempre escuchaba a las partes, meditaba, trataba de aquietar las aguas y proponía su punto de vista. Más democrática ni Mahatma.

Pero lo extraño de toda esta situación es que Yo, con esa mentalidad tan limeña que nos oprime como un Yunque amarrado a la puerta del… cerebro y que por esas épocas se encontraba, sino a flor de piel, en la primera capa de la dermis, no entendía como tanta seriedad emanaba de ella. Y no lo digo porque en algún momento ella hubiese hecho algo que me diera la impresión de alguien no confiable o poco seria, pero estaba Yo en la época del estereotipo y el juzgamiento a priori del a priori tan típicamente nuestro. Léase: todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario o Magaly se rectifique (y aún así queda un tufillo a cumpleaños de pelotero).
Explico mejor…

Mindy era pequeña, de aproximadamente un metro sesenta y pocos, ojos verdes incisivos y una contextura física que ya me gustaría tener a mi (y de paso cambiar este físico de emergencia que llevo por cuerpo). Pero lo que más llamaba la atención era su pelo; y no por lo rubio casi blanco sino más bien por unos dreadlocks alucinantes que llevaba muy bien cuidados en la cabeza. Eran unos 14 ó 15 y cada uno del grosor de un habano cubano grueso. Las puntas redondeadas perfectamente terminadas y no se veía ni un solo pelo fuera de lugar en tanta maraña de cabellos. Para agregarle más personalidad al look (¡aún!) se ponía una vincha que hacía que se paren y vayan cayendo hacía la parte posterior de la cabeza. Deben ser los dreads más chéveres que he conocido en mi vida.

Y así fue como me fui enterando del arte de tener, y mantener, un look así. En verdad es un chambón no sólo al inicio en que tienes que crear el ‘nudo’ enredando pelos y amarrando la base y la punta del mechón para que se mantenga, sino que luego viene el proceso de seguir enredando el mechón, todos los días, con las palmas de las manos. Si calculamos que ella tenía 15 dreads y tenía que enredar cada uno por 5 minutos diarios, se tiraba más de hora y cuarto al día. Mierda hay que tener un compromiso fiel y sincero para mandarte esa chamba todos los días… wash & wear… mmmhh me parece que no.

Una vez que el dread tiene el grosor que deseas, básicamente te queda un mechón enredado chueco, pero que va tomando forma poco a poco. Las puntas son todo un tema aparte ya que con se deben ir metiendo las puntas de los pelos de vuelta en el mechón. Léase con una de esas puntas de tejer crochet vas agarrando el pelo y lo volteas de nuevo hacía el mechón y lo enredas para que no se salga… otros 10 minutos por dread.

Me contaba Mindy que al comienzo toda esta vaina le tomaba casi dos horas al día y que básicamente para ayudar a enredar el pelo le metía cualquier cosa pegajosa que se pegara en el mechón. La verdad no parece muy limpio que digamos, pero me dijo que una vez que está cuajado, los puedes lavar con agua todos los días y no pasa nada.
Y así eran algunas tardes por allá en que empecé a ayudar a Mindy a redondear las puntas y nos quedábamos conversando de música o chamba o lo que fuera. Un día en una de esas conversas le estaba explicando lo cerrados de algunos puntos de vista de mi tierra y cómo me encontraba en un proceso de apertura mental drástico y empinado. Casi todos los paradigmas con los cuales yo trabajaba se estaban resquebrajando y en su lugar caían de sopetón posibilidades nuevas o formas de ver las cosas distintas. Como ejemplo, le pregunté cómo hacía ella para ir a una entrevista de trabajo con tremendos dreads y esperar que sea contratada. Me había pasado en una anterior chamba que mi jefe no contrató a un candidato que era ideal para el puesto y él tenía buen feeling con el pata, por el simple motivo de que sus dreads no eran precisamente el look que buscaba para un funcionario de un banco internacional. Y la respuesta que ella me dio fue una de las cosas más alucinantes que he escuchado.
Mindy me explicó como para ella la situación era totalmente al revés; no se preocupaba de si su pelo era correcto para una chamba o no, eso es intrascendente. Para ella el llevar el pelo así era incluso una prueba para su pretendiente de jefe en el sentido que ella nunca desearía trabajar con una persona que tenga prejuicios tan tontos como la forma como llevas tu pelo. Claro está que no se veía descuidada ni nada por el estilo, pero eso para ella era una prueba irrefutable de si quería o no trabajar con esa persona.

Me pareció una lógica tan sencilla, tan irrefutable y sólida en su argumento que simplemente me quedó felicitarla y ¡zaas! Ver como otro paradigma se desploma en el castillo de naipes.

Y de allí siempre me quedó esa idea de que una entrevista de trabajo no es sólo el momento en el que te evalúan sino también un momento en el que uno mismo evalúa si es que de verdad quiere ser parte de esa empresa o no, si se ajusta a lo que quieres en tu vida. Al final, pasamos la mayor parte de nuestras vidas en el trabajo.

lunes, 18 de enero de 2010

Adicto al porno

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